Por lo general, la sala es el espacio donde compartimos con los amigos, descansamos en los ratos libres, leemos algún libro o sencillamente vemos alguna película en compañía de la familia.

 

Sin embargo, a veces no sabemos cómo darle un cambio de look and feel a dicho espacio de esparcimiento. Pero para solventar tus dudas te traemos algunos secretos, específicamente, cuatro tips para que puedas remodelar tus espacios:

 

1. Observa y visualiza

Lo primero que se debe hacer es observar la sala de estar, tal cual está, y definir qué objetos deseamos renovar, cuales definitivamente deben salir y si cambiar el color de las paredes formará parte de la remodelación. Tener muy claro qué se desea es la manera más fácil de saber qué hacer y por dónde empezar.

 

2. Cuidado con el espacio

Si ya se ha decidido comprar nuevos muebles, mesas, estantes o lo que la sala de estar requiera, hay que tomar en cuenta el espacio. No es recomendable comprar muebles más grandes porque reducirá el lugar notablemente y quizás no te guste mucho el resultado final.

Toma las medidas necesarias de las áreas donde irán colocados los muebles para que no cometas el error de comprar algo que luego no quepa o que pensaste que era casi del mismo tamaño que el anterior pero ¡sorpresa, ocupa media sala!

 

3. La maravilla del mobiliario multiusos

Es aconsejable que tomes en cuenta el mobiliario multiuso, que son esos muebles que cumplen varias funciones y quizás te ayuden a eliminar unos cuantos elementos de la sala. Existen mesas que cumplen la función de baúles, bibliotecas que incluyen mesas o espacios para colocar los aparatos como Televisiones, equipos de sonido, DVD o Blurays, etc. Y un sinfín de posibilidades que tienen como meta ahorrarte espacio y seguir brindando comodidad.

 

4. El cambio del color de la pintura

Si vas a cambiar el color de las paredes, no compres la pintura primero. Lo que se hace en estos casos es elegir el nuevo mobiliario y muebles respectivos y, en base a esto, seleccionar la pintura. Esto es para evitar que el color escogido no combine con los nuevos elementos y tengas que hacer una inversión mayor para comprar nueva pintura o cambiar los muebles. Recuerda que el mobiliario no va a cambiar de color mágicamente por mucho que se lo pidas.