Usa vinagre blanco. El vinagre reacciona con el óxido y lo disuelve para quitarlo del metal. Remoja el metal en el vinagre blanco por algunas horas y después restriega el óxido.
• Si el objeto es muy grande para remojarlo directamente en el vinagre blanco, derrama una capa sobre la superficie oxidada y déjalo allí por un tiempo. También puedes remojar un pedazo de tela con el vinagre y usarlo para restregar el metal.
• Prueba sumergiendo papel aluminio en el vinagre y úsalo para cepillar el óxido del metal. Es menos abrasivo que la lana de acero (estropajo), pero funcionará para eliminar el óxido.
• Puedes usar vinagre normal y simplemente dejar el metal oxidado en remojo por unas 24 horas antes de enjuagarlo. No es necesario restregar mucho con este método.

Prueba con lima y sal. Rocía sal sobre el área oxidada de manera que quede cubierta totalmente y luego exprime la lima por encima. Usa la mayor cantidad de jugo que puedas y deja que la mezcla se asiente de dos a tres horas antes de restregarlo.
• Usa la cáscara de la lima para quitar la mezcla del metal. Es lo suficientemente fuerte para eliminar el óxido sin dañar el metal.
• También puedes usar un limón en vez de una lima.

Haz una pasta con bicarbonato de soda. Mezcla el bicarbonato con agua hasta que esté lo suficientemente espeso para esparcirlo en el metal. Dale tiempo para que se asiente y luego restriégalo.
• Intenta usar un cepillo de dientes para restregar el bicarbonato de soda del metal y luego enjuágalo con agua.
• La mezcla del bicarbonato de soda se puede enjuagar por el tiempo que quieras, ya que no hay una receta exacta.

Puedes usar una papa y jabón para platos. Corta la papa por la mitad y cubre el área que no tiene cáscara con el jabón. Esto iniciará una reacción química con el óxido, haciendo que sea más fácil de eliminar. Pon la papa sobre el metal y déjala por algunas horas.
• Para volver a aplicar, simplemente corta la parte que usaste y agrega más jabón, dejando que este remoje el metal por más tiempo.
• Si no tienes jabón para platos, puedes usar bicarbonato de soda y agua en vez de la papa.

Utiliza el ácido oxálico. Toma las precauciones protectoras con este método, utiliza guantes de goma, gafas y ropa de protección. No fumes ni inhales directamente los vapores del ácido.
• Lava el artículo oxidado con detergente y secarlo cuidadosamente.
• Mezcla sobre 25 ml (una cucharadita 5 ml) de ácido oxálico con 250 ml de agua tibia.
• Remoja el artículo por aproximadamente 20 minutos o hasta limpiar el elemento con un cepillo de tela o latón.
• Lava y seca completamente el elemento cuando finalices la eliminación del óxido. Terminaste.

Utiliza una solución química para disolver el óxido. Puedes comprar distintos tipos de soluciones químicas para ayudar a disolver el óxido. Normalmente están hechas de ácido fosfórico u oxálico y pueden ser dañinos para tu piel. Siempre toma las precauciones necesarias cuando utilices alguna solución química para eliminar el óxido.
• Sigue las instrucciones en el producto para eliminar el óxido, ya que sus aplicaciones varían entre los productos.
• A menudo, estos químicos necesitan asentarse por un tiempo largo y deben refregarse después, así que debes estar listo para un poco de trabajo extra.
• Estos productos pueden ser costosos y solo funcionan en proyectos pequeños, no en objetos oxidados de mayor tamaño.

Convierte el óxido. Compra un convertidor de óxido, que funcione para frenar el avance del óxido en el metal y que prevenga que lo afecte aún más. Es similar a la pintura en aerosol y también actúa como un imprimador para una capa de pintura.
• Pese a que esto frena el proceso de oxidación para que no siga su expansión, puede no ser tan efectivo para eliminar completamente el óxido del metal.
• Esta es solo una opción si planeas pintar sobre el metal. También dejará una textura áspera debajo de la pintura, ya que esencialmente solo estás cubriendo el óxido.

Utiliza herramientas abrasivas para raspar el óxido. Este método requiere más trabajo, pero puedes eliminar efectivamente el óxido. Utiliza herramientas que puedes encontrar en tu casa, como un destornillador, o alquila herramientas en alguna ferretería local.
• La lana de acero (estropajo) es fácil de usar y es posible que ya la tengas en casa.
• Utiliza una lijadora eléctrica para eliminar el óxido en objetos grandes. Siempre comienza con la zona más áspera y lentamente pasa a zonas menos afectadas para minimizar la aspereza del metal.
• Puedes usar cualquier herramienta de metal para raspar el metal, pero usa papel de lija después para tratar de quitar cualquier marca que el raspado haya dejado.

Utiliza el ácido cítrico. Comprar una caja pequeña de ácido cítrico en forma de polvo de su supermercado favorito en la zona bienes de hornear o cocinar.
• Pon un poco de ácido cítrico en un recipiente de plástico y viértelo en agua caliente, lo suficiente para cubrir el elemento que se estás limpiando. Para tu diversión puedes ver las ¡burbujas de la reacción!
• Déjalo toda la noche y luego enjuágalo y sécalo.