Jugar con las Raquetas Playeras es uno de los deportes más completos porque, además de broncearte mientras lo practicas (eso sí, bien protegida del sol con una protección adecuada a tu tipo de piel), ejercitamos muchos de nuestros músculos.

 

  1. Glúteos, abdomen y piernas de 10

 Con las Raquetas Playeras conseguimos mover muchos músculos a la vez. Un truco es esperar la recepción de la pelota flexionando un poco las rodillas y endureciendo abdómen y glúteos a la vez. Es difícil hacerlo cada vez que saca el contrincante, pero si se hace de vez en cuando, conseguiremos unos glúteos, unas piernas de 10 y un vientre plano.

 

  1. Es un auténtico quema grasas 

Jugando con las Raquetas Playeras podemos quemar hasta 220 calorías a la hora; algo que se incrementa (o disminuye) dependiendo de la intensidad con la que lo practiquemos. En cualquier caso, lo principal es divertirse. ¡Ya quemaremos calorías en el gym a la vuelta de las vacaciones!

 

  1. Ayuda a mejorar la circulación

Caminar por la playa en contacto con la arena es algo de lo más saludable para mejorar la circulación y la resistencia. Además, si se hace dentro del agua, con el mar llegando hasta la cadera o las rodillas, mejor que mejor.

 

  1. Muy beneficioso para los más pequeños

Además de pasar un rato de lo más divertido con los más pequeños de la casa, los expertos aseguran que este tipo de prácticas son de lo más beneficiosas para ellos. Con este juego ayudamos a enriquecer la capacidad de orientación del niño, aumenta su habilidad motriz del golpeo y la coordinación óculo-manual.

Ferretotal Fácil.