1. No apriete demasiado los grifos de presión cuando los vaya a cerrar pues este exceso con el paso del tiempo, puede dañar el asiento de la válvula viéndose entonces en la necesidad de hacer una reparación o de colocar un grifo nuevo.
  2. Acostúmbrese a ponerle el tapón al fregadero y al lavabo cada vez que vaya a desarmar un grifo. Esto evitará que caigan piezas pequeñas y tornillos en el tubo de desagüe y produzcan una obstrucción.
  3. Para evitar que se forme moho en el cemento que une los azulejos del cuarto de baño, séquelos bien cada vez que se mojen, pues la humedad es la causa de ello. También aumentando la ventilación de esa habitación se puede aliviar el problema.
  4. Para limpiar la capa blanca que se forma alrededor de los grifos producto del depósito de los residuos minerales del agua, emplee vinagre en la limpieza. Si la capa no es muy dura, mezcle el vinagre con agua; si lo es, úselo sólo, pero tenga cuidado si la pieza es de color, pues el exceso puede decolorar la pieza en la parte en que se le aplique. Si desea ejercer más presión, puede frotar con un cepillo.
  5. Si la ducha deja de echar suficiente agua puede ser debido a que los orificios por donde sale, están taponeados por los residuos minerales del agua. Para limpiarlos, zafe la cabeza de la ducha y colóquela dentro de una vasija que contenga agua con vinagre. Déjela ahí por una horas y después frótela por dentro y por fuera con un cepillo.