Muchos han tenido la iniciativa de emplear un espacio de la casa para hacer un gimnasio personal, pero es necesario saber que adaptar y remodelar una habitación para poder hacer ejercicios no es sencillamente sacar todo lo que había y meter un montón de máquinas y artículos para hacer deporte. Vamos a conocer qué debes tomar en cuenta para convertir una habitación cualquiera en tu gym casero perfecto.

 

Para la realización de cualquier actividad física la seguridad es importantísima ya que no queremos correr el riesgo de sufrir algún accidente y tener que salir en busca de atención médica. Echa ojo a estos tips antes de ponerte manos a la obra.

 

1. Elige la habitación correcta

Los desniveles son peligrosos así que la indicada es una de suelo plano. Si la única disponible tiene este problema, acude con especialistas en remodelación y pídeles consejos para poder resolver el desnivel del piso de la manera más adecuada.

 

2. Si el espacio es muy pequeño

Es preferible evitar muchas máquinas puesto que podrías golpearte durante la ejecución debido a la cenaría de unas con otras. Optar por una máquina multifuerzas, ya que puedes hacer muchos ejercicios con un solo aparato.

 

3. Si tus ejercicios requieren de saltos

Chequea muy bien la altura del techo. No sea que descubras que es muy bajo cuando la cabeza se consiga con él.

 

4. Incluye mobiliario apto.

Las mesas no son necesarias, es un gimnasio no una sala de estar. Busca preferiblemente aquellos muebles que van fijados en la pared, así ahorras más espacio para las máquinas y no corres el peligro de tropezar con alguna y que os caiga encima.

 

5. Evitando resbalones

No coloques un piso demasiado liso. Ya que puedes correr el riesgo de resbalarte con algunas gotas de sudor o un pequeño bote del agua que tomas entre ejercicio y ejercicio.

 

6. No obstruir las ventanas

Ni con máquinas, muebles, ni ningún elemento; la ventilación es importante, sobre todo para tu salud.

 

7. Para utilizarlo de noche

Incluye lámparas de techo que presten la iluminación adecuada. Evita los bombillos con luz  opaca o aquellas muy adornadas. Recuerda que la iluminación suficiente te evitara tropezones y accidentes.

 

8. Pintura de fácil lavado

No quieres tener que sacar en poco tiempo todo lo que has colocado tan meticulosamente para volver a retocar la pintura, así que lo más aconsejable es que emplees una pintura que sea fácil de limpiar con un trapo húmedo, por ejemplo.

Transformar una habitación de tu casa en un gimnasio es absolutamente posible, sólo debes poner mucha atención a los detalles y cuando alguna duda grande se te presente debes acudir con expertos que te asesoren.

 

¡Mucha suerte y a hacer ejercicio sin excusas!